Parte 3 ( FAMILIA E INTERNET)

Transformaciones sustanciales

Resulta incuestionable que la sociedad vigente atraviesa un periodo de cambio, que está siendo analizado desde la sociología, la pedagogía, la antropología, la psicología, etc. Los estudios surgidos de estas disciplinas sociales resaltan de la importancia de los cambios que se están experimentando y como éstos afectan a todos los sectores sociales: a la escuela, la religión, la política, la economía y a la familia.
No cabe duda de que las sociedades cambian pero, la cuestión ya no es detectar este cambio, el desafío consiste en comprender la dinámica, dirección y amplitud del cambio. Estos cambios vienen acompañados de distensiones y enfrentamientos, de un determinado tipo de dialéctica entre los grupos sociales e ideológicos. Se puede así observar cambios substanciales que afecta a la estructura social condicionados en parte por el enlace entre la política y los aspectos tecnológicos (universalización de las redes telemáticas-red Internet, generalización de las tecnologías interactivas multimedia, etc.).
La relativa rapidez con la que se han producido estos cambios ha llevado a considerar esta etapa como una nueva revolución social que ha coincidido en denominar de la Información o Informacional, al poner el acento en el desarrollo tecnológico.
Nadie puede negar que nos encontremos inmersos en una sociedad mediática, en la que los medios de comunicación de masas van adquiriendo cada vez un mayor protagonismo. Los medios de comunicación de masas se definen como “… aquellos sistemas mediáticos de información unidireccional, que de forma individual o en interacción, transmiten mensajes a una serie de personas “a priori” desconocidas y de forma simultánea”.
Estas tecnologías están influyendo en el perfil del “nuevo” adolescente, tanto a nivel psicológico-evolutivo, como a nivel social, destacando especialmente los cambios experimentados en la familia, en las relaciones en el grupo de iguales y en la interacción con las Nuevas Tecnologías. En muchos aspectos, el contexto familiar ha cambiado también. Si algo tenemos claro, es que la relación entre Internet y familia es inevitable. En primer lugar porque ambas comparten la función de socializar a las nuevas generaciones. “La red está transformando muchos ámbitos del funcionamiento de la economía; está cuestionando el marco jurídico de los estados; y modificando incluso las relaciones humanas, y ese proceso ha avanzado de forma sostenida desde mediados de los años noventa”. Entre los efectos que las nuevas tecnologías puede ejercer en los más jóvenes se destaca la influencia que tiene en la modificación de actitudes y opiniones de los receptores, en la disminución del rendimiento académico y de las capacidades intelectuales, y su posible influencia en la manifestación de conductas agresivas, resultado de la exposición continuada y constante a imágenes violentas.
Se reconoce que la escuela no es la única ni la más influyente en la educación de los jóvenes, ya que las nuevas tecnologías posibilitan nuevos modos de presentar la información cultural y han multiplicado el universo de las representaciones sociales, poniendo al alcance de sus usuarios un espacio enorme de socialización. Este espacio de socialización se caracteriza por la supremacía de la imagen y sonido frente a la cultura impresa, haciéndose necesario el desarrollo de nuevas habilidades para la adquisición del conocimiento. Incluso a considerar que el sector audiovisual, de la informática y el de las telecomunicaciones convergen en un único modelo dominado por el uso, elaboración y manipulación de la imagen, actualmente las nuevas tecnologías permiten el tratamiento y la manipulación simultánea de la información, mientras que la información alfabética, propia de los medios impresos, ha quedado relegada a un segundo plano. El perfil de usuario de las nuevas tecnologías comienza a definirse a partir de los avances tecnológicos de los últimos veinticinco años, y considera que el uso de las tecnologías surgidas o desarrolladas a partir de esta fecha, ha permitido identificar cambios en estas dos formas de procesar la información.
Hoy la forma de procesar la información simultánea es la dominante en la población infanto-juvenil de nuestros días. Asimismo, el televisor, el ordenador, la telemática, y sobre todo últimamente, la realidad virtual están sirviendo para amplificar esta forma de “inteligencia simultánea”.
Actualmente existe una nueva generación de individuos, que además de usar las nuevas tecnologías, son capaces de desarrollar procesos mentales vinculadas a ellas, son sujetos que actualmente están en la franja de edad de 3 a 16 años y que utilizan tres mecanismos tecnológicos para comunicarse: la televisión y el mando a distancia; el ordenador personal y el ratón, y el teléfono móvil. Entre las capacidades que éstos sujetos han sido capaces de desarrollar, está la capacidad de exploración integrada de la información, la de realizad multitud de tareas de diferente naturaleza, la habilidad para procesar información simultánea, y por último, la habilidad de procesar información de forma no lineal.
Actualmente el hogar es entendido como un espacio donde se puede acceder a diversos medios de comunicación de masas (televisión, Internet, videojuegos, etc.), y es precisamente en este espacio donde los padres, en comunicación con sus hijos, deben desarrollar un papel mediador en el establecimiento de los criterios que deben regular el uso del mismo.
En esta sociedad caracterizada por el desarrollo tecnológico y un fuerte consumismo que arrastra a las personas a preocuparse más por el “tener” que por el “ser”, las familias favorecen la incorporación de esas nuevas tecnologías en el hogar. En este sentido, podría afirmarse que los medios de comunicación están territorizando las casas, hasta el punto que la distribución espacial de la vivienda se realiza en función a la localización de los mismos.
No debemos olvidar que este fenómeno acontecido en los hogares no es más que el reflejo de las tendencias manifestadas en la sociedad. El empuje de las nuevas tecnología ha favorecido que otras menos novedosas hayan pasado a ser “invisibles”, estamos ante una nueva “patología” llamada narcosis de narciso: debemos poseer la última tecnología que salga al mercado a toda costa, simplemente por el placer que provoca poseerla, sin preocuparnos de las necesidad o no que tengamos de ella.
Las interacciones entre Internet y familia, entendiendo que entre ellos existe una relación bidireccional y multifactorial. Resulta reduccionista situarse en planteamientos en los que nos limitemos exclusivamente a estudiar la influencia que Internet tiene en la familia, siendo ésta la tendencia imperante en lo que a las tecnologías se refiere. Por ello, incluimos también el análisis de la influencia que las dinámicas familiares ejercen en los usos y posibilidades de las nuevas tecnologías, teniendo en cuenta, a priori, que se trata de una realidad compleja en la que han de valorar múltiples factores o elementos que se encuentran presentes e intervienen en dicha interacción.

Internet y las dinámicas familiares

Generalmente la relación entre la familia y los distintos medios de comunicación, ya sea la televisión, los videojuegos o Internet, se ha limitado, casi de forma exclusiva, a estudiar la influencia que estos últimos tienen en los miembros familiares, especialmente en los más pequeños. No obstante tenemos que ser prudentes a la hora de conceder a los medios de comunicación más poder del que efectivamente le corresponde, ya que los efectos que estos producen en el comportamiento de los menores no suelen ser duraderos ni irreversibles.
Algunas de las manifestaciones que encontramos de la presencia de Internet en los hogares, pero sobre todo, de los cambios de hábitos y valores que está provocando en la familia son:

a).Un nuevo estilo de vida más “hogareño”. Las nuevas tecnologías están cambiando las dimensiones espacio temporales tal y como tradicionalmente se entendían, apenas existen ya barreras espaciales que dificulten la comunicación entre las personas. De manera que dos personas pueden mantener una conversación y estar viéndose sin necesidad de que uno de ellos se desplace. Ya no hace falta salir de casa para dialogar con los amigos, ni siquiera para jugar , pues los juegos presenciales, están siendo sustituidos por los juegos virtuales en los que varios de los jugadores se conectan en red y forman equipos para conseguir el objetivo que se persigue en el juego. De modo que la inmovilidad en el espacio está contribuyendo a que se valore más positivamente dicho espacio, considerando el propio hogar como el más adecuado, seguro, intimo, cómodo, familiar, etc. Sin embargo, a pesar de que el número de personas que trabajan en casa está aumentando, es cierto que la mayoría no lo hacen de forma exclusiva (teletrabajo), sino como algo complementario, esta forma de vida llevada a su expresión más extrema en el que la persona trabaja, compra y lo hace prácticamente todo desde casa, es minoritaria y sirve como ideal.

b). La “brecha digital” en el núcleo familiar. Del mismo modo que Internet es capaz de revalorizar el hogar, también puede contribuir a marcar las diferencias generacionales que separan a los miembros familiares. No todos los miembros que integran una familia se encuentran igualmente predispuestos a la aceptación de un medio tan poderoso en información y comunicación como es Internet. Sobre todo después de las grandes criticas que sobre Internet se han lanzado: influencia negativa en los jóvenes, adicción, desencadena sucesos de violencia, la delincuencia en Internet, fácil acceso a la pornografía, aprender a fabricar bombas desde Internet, etc. Los padres están familiarizados con estos mensajes, se sienten preocupados, y muestran una gran resistencia y negatividad hacia el uso de esta herramienta. Por lo tanto, existen diferencias entre padres e hijos en cuanto a las capacidades que desarrolla cada miembro familiar y que le predisponen a interactuar con el medio de distinta manera, pero además Internet también colabora a distanciar aún más las generaciones, de modo que la vida de los padres se hace cada vez más incompatible con la de los hijos.

c). Individualismo en el desarrollo de la actividad por/con Internet. Otro de los grandes problemas de interacción que presentan Internet en la familia, es el hecho de que se trata de una actividad que suele realizarse en solitario. Anteriormente nos reuníamos toda la familia en un lugar de la casa para ver la televisión. Independientemente de que la televisión nos uniera o no, existía un lugar físico en el que coincidíamos todos los miembros de la familia.
Este modelo se fue diluyendo y, aunque el televisor “se ha convertido en un fetiche familiar que ocupa el lugar dominante de la reunión familiar, imponiendo sus normas y el silencio necesario para seguir su discurso “, cada vez es más habitual que haya más de un televisor en los hogares, en distintos compartimentos de la vivienda, y por tanto, que se haga un uso individual de ellos. Esto fenómeno también se ha puesto de manifiesto con Internet, hasta tal punto que las actividades que desarrollamos habitualmente con Internet se realizan individualmente.
Estamos de acuerdo al considerar que todos estos factores manifestados en la relación familia e Internet, pueden llevar a favorecer la incomunicación entre los miembros familiares, y con ello, el surgimiento de situaciones conflictivas que puedan llegar a deteriorar las relaciones entre ellos. Existe una relación directa entre medios de comunicación y la comunicación propiamente dicha, de modo que “en la medida que los medios se desarrollan tecnológicamente, las personas están más incomunicadas”. Debemos reincidir en el papel educativo de la familia, ya que un programa de televisión, una noticia leída en Internet, una receta, o un mensaje que hayamos recibido puede dar pie a debates apasionantes en las familias, siempre y cuando se dé una autentica acogida del niño y éste sienta que puede hablar libremente con sus padres.
A pesar de las limitaciones o directrices que Internet marca a la familia a la hora de interactuar juntos, nos gustaría resaltar que el efecto de los medios no sigue un sentido unidireccional. La familia no se queda de brazos cruzados ante estas interacciones. No es Internet el único en dictaminar las reglas en dicha interacción, ni siquiera es el que lleva la voz cantante. La familia tiene mucho que decir y es precisamente Internet quien depende de las decisiones que se tomen en ella. Por tanto, a pesar del poder que tiene Internet en influir en los demás, en favorecer un nuevo estilo de vida, es la familia quien tiene la última palabra, o al menos es quién debería tenerla.

Interacciones e internet

a)La comunicación Son muchos los aspectos familiares que se deben tener en cuenta en la interacción con los medios de comunicación de masas en general, y más concretamente con Internet, dado el apogeo que este está teniendo en los hogares en tan poco tiempo. Los medios de comunicación se pueden ver influenciados por el comportamiento existente dentro de las familias ya que depende en gran medida de la edad de los receptores, de si la actividad es desempeñada individual o conjuntamente, de la clase social, de su nivel cultural, de su formación, de la actitud que exista hacia el medio. En muchos hogares los padres ante los deseos de sus hijos, acceden a satisfacer uno de sus tantos caprichos, sin tener en cuenta la edad del niño, las capacidades del niño para manejar esta herramienta, etc. Internet también está suponiendo un elemento que indica un determinado estatus y muchos padres lo ponen a disposición de sus hijos porque los demás lo tienen y no quieren que a sus hijos les falte nada. Otros padres creen que Internet es un recurso más imprescindible en su proceso de enseñanza-aprendizaje, como los diccionarios, los libros de texto, el material escolar, etc. y acceden a comprar el mismo con fines totalmente educativos.

b). La ubicación Una vez que se ha contratado la conexión a Internet, los padres deben decidir en qué lugar de la casa van a situar la PC, ya que dependiendo de la colocación del ordenador en casa los efectos que producen las TIC son distintos. El ordenador al igual que la televisión no son elementos de decoración, que se deban colocar en el sitio que queden mejor. La situación del ordenador en la casa no debe responder a criterios estéticos, pues si atendemos a estos factores, lo más probable es que el ordenador llegue a parar a la habitación de alguno de los niños, siendo este el lugar menos conveniente cuando se tratan de menores poco responsables y autónomos. No podemos tratar a estos medios como si se trataran de un mueble más, por eso creemos que el ordenador debe situarse siempre en habitaciones comunes de la casa y nunca en los dormitorios de los niños, con la finalidad de poder supervisar lo que pasa en pantalla más fácilmente.

c). La disciplina familiar. Una disciplina familiar centrada en la imposición de normas de forma autoritaria o en la ausencia de las mismas, resultan inadecuadas para la interacción de los hijos. Abogamos por un modelo educativo familiar democrático tendiente hacia el diálogo, el respeto, el desarrollo critico del niño, la negociación de las normas, etc. Que favorece la autonomía y maduración de los más pequeños.

d). Las actitudes de los padres respecto a Internet. Los padres desarrollan una determinada actitud favorable o desfavorable hacia las Nuevas Tecnologías, concretamente Internet, en función de tres componentes básicos: cognitivo, conductual y emotivo. Respecto al componente cognitivo, decir que se encuentra influenciado por el bombardeo de mensajes que desde los medios de comunicación de masas se transmiten. Curiosamente en la propia red podemos encontrar multitud de noticias donde se ponen de manifiesto los riesgos de Internet. El segundo componente hace referencia al conjunto de experiencias que los padres han tenido con la red, y por último, la valoración que hacen de dichas experiencias, es el componente afectivo, el que realmente está definiendo la actitud.
Entre los peligros que Internet presenta para la familia, encontraremos entonces aislamiento de los jóvenes a causa de los videojuegos, el peligro de acceder a cualquier tipo de información, el peligro de las relaciones sociales en Internet, los inconvenientes de llevar el trabajo áulico a casa, entre otros problemas que al estar planteados desde una concepción antagónica de la relación entre tecnología y familia, nos permite cuestionar y reflexionar sobre el uso inadecuado y excesivo de esta herramienta

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